La Ley del Tiempo informa la Historia Cósmica.

La Ley del Tiempo es un principio universal. Afirma que la galaxia y todo lo que hay en ella se mantienen unidos por una frecuencia temporal común, una constante de proporción 13:20, que une todo el universo en un armonioso tapiz de unidad sincrónica.

Esta proporción 13:20 se observa en el cuerpo humano, que tiene trece articulaciones principales y veinte dedos en manos y pies.

Por el contrario, la civilización moderna funciona según una frecuencia temporal mecánica, artificial e irregular, representada por la relación 12:60 (calendario de 12 meses, reloj de 60 minutos).

Esta frecuencia artificial gobierna el sistema de creencias predominante de nuestra civilización actual. Perpetúa la creencia de que la tercera dimensión es la única realidad y fomenta el conformismo y la uniformidad de pensamiento.

Alinearnos con la frecuencia 13:20 es reorientarnos con los ritmos naturales del universo, pasar de la percepción mecanicista y lineal del tiempo a una comprensión más cíclica y sincrónica.


Orden sincrónico

La Ley del Tiempo revela el “orden sincrónico” como principio cósmico ordenador de la sincronicidad.

Este principio se basa en un sistema matemático universal que informa toda la existencia y se adhiere a un conjunto preciso de patrones codificados.

Volver a la Hora Natural de las 13:20 es reconectar con el Patrón Universal del Cosmos.

El Patrón Universal se experimenta como el Orden Sincrónico, donde reinan la belleza, el orden y la armonía.


Frecuencias 12:60 y 13:20

Los números 1260 y 1320 son claves para el descubrimiento de la Ley del Tiempo y la profecía de Pacal Votan.

La tumba de Pacal permaneció sellada exactamente 1.260 años antes de su apertura en 1952 (tras haber sido sellada en 692 d.C.), y desde entonces hasta 2012 transcurrieron 1.320 años.

José Argüelles, principal descubridor de estos conocimientos y promotor del calendario de 13 lunas y 28 días, falleció precisamente 1.328 años después del fallecimiento de Pacal, en el año 683 d.C.

Estos son ejemplos del orden sincrónico.


Tzolkin: Módulo armónico

Un factor clave de la Ley del Tiempo es el Tzolkin (cuenta sagrada), una matriz de 260 unidades que funciona en una proporción de 13:20. El Tzolkin es un indicador multidimensional que permite comprender mejor el orden sincrónico.

El Tzolkin, también conocido como módulo armónico, está compuesto por un ciclo repetitivo de 20 símbolos, llamados Sellos Solares, y 13 valores numéricos, conocidos como Tonos Galácticos. Juntos forman el tejido del Tzolkin.

El calendario de Trece Lunas está perfectamente sincronizado con el Tzolkin de 260 unidades.


13 Lunas

La Ley del Tiempo establece que el propósito de los calendarios es sincronizarnos en el tiempo de acuerdo a varios ciclos cuyos números armónicos se extienden desde y nos regresan a un Orden Mental Superior de la Realidad.

El Calendario 13 Lunas/28 Días, un sincrónomo, es un sistema de cronometraje sincrónico en armonía con los ritmos naturales y cósmicos.

En su apogeo, la civilización maya funcionaba con al menos diecisiete calendarios o sincronómetros, “medidores de la sincronicidad o del orden sincrónico”.

El uso simultáneo de cualquier número de calendarios puede sincronizarse con la matriz armónica 13:20.

El sincronómetro 13 Lunas/28 días está integrado en el orden sincrónico.

El orden sincrónico incluye el orden cronológico, pero lo envuelve en un orden mental y matemático superior de la realidad.

El 12:60/13:20 presenta un nuevo nivel de discriminación para nuestras mentes. Adoptes o no este sistema, sigue existiendo; contemplarlo puede expandir nuestra mente y ampliar nuestra comprensión de nuestro universo multidimensional.

La Ley del Tiempo establece:

1. El tiempo es el factor universal de sincronización.
2. T(E) = Arte, la energía factorizada por el tiempo es igual al arte.
3. La velocidad del tiempo es instantáneamente infinita.

Si eres nuevo en esto, hay muchos recursos gratuitos en www.lawoftime.org. Quizá desee leer
El tiempo y la tecnosfera: la ley del tiempo en los asuntos humanos.

Para profundizar en los principios básicos, véase 13 Esenciales de la Luna.


Ley del Tiempo y Transición Biosfera-Noosfera

José Argüelles planteó que toda la Tierra está ahora encapsulada en esta frecuencia artificial que está destruyendo nuestro planeta al alterar la homeostasis que mantiene todo en equilibrio.

Cuando la homeostasis se altera lo suficiente, es inevitable que se produzca un cambio. En su opinión, la “crisis” mundial multinivel es en realidad el efecto de la transición biosfera-noosfera.

El astrofísico ruso V.I. Vernadsky fue el primero en proponer el concepto de transición biosfera-noosfera. Preveía un momento en la evolución del pensamiento autorreflexivo en el que se alcanzaría por fin un nivel de “conciencia planetaria” que transformaría la biosfera en la noosfera (esfera de la mente). Este momento sólo puede alcanzarse de forma consciente y autorreflexiva.

En un artículo de 2009, José escribió:

“… cuando hablamos del advenimiento de la noosfera nos referimos a la revelación mental de un nuevo fractal de campo holográfico generado cósmicamente, que sustituirá al antiguo. Para que esto ocurra, bastaría una ruptura momentánea del campo electromagnético planetario provocada por una inmensa Eyección de Masa Coronal, o incluso un cambio en el magnetismo polar del Sol.

En esa ruptura momentánea del campo electromagnético terrestre, muchas creencias condicionadas negativas (memorias) serían borradas o severamente revueltas, y, lo que es más significativo, un nuevo fractal de campo holográfico operativo podría establecerse instantáneamente en su lugar. Así se revelaría la siguiente oleada de inteligencia evolutiva cósmica”.